martes, 21 de octubre de 2008

CARRERA DEL CSIC 19/10/2008


Me he levantado sin ningunas ganas de correr, es mas, a no ser porque he quedado con mi cuñado para que venga a recogerme, creo que hoy sería la primera vez en mi vida que horas antes de una carrera me daría la vuelta en la cama y me quedaría tan pancho durmiendo.

Son las 07:00 de la mañana y me cuesta horrores el levantarme, voy directamente al baño ya que ando con la “tripa” algo suelta. Desayuno algo ligerito, cojo el dorsal y me bajo a la calle donde ya me está esperando Alejandro. A las 08:00 ya estamos en la zona de recogida de chips donde esperamos a nuestros amigos de Velilla de San Antonio y alguno más.

El suelo está mojado y con bastantes charcos, ya que ha estado lloviendo durante la noche y el cielo no se sabe muy bien como está en estos momentos, ya que todavía no hay la suficiente claridad como para poder comprobarlo, aunque parece estar encapotado, ojala que no llueva porque generalmente no me gusta mojarme, pero hoy especialmente menos que nunca.

Por la zona de la recogida de los chips podemos ver a Martin Fiz charlando con algunas personas y también vemos pasar a la triatleta Ana Burgos, hay muchos corredores del Club Clínicas Menorca, a los que se les identifica fácilmente por sus ropas de color amarillo.

Enseguida van llegando nuestros amigos y cuando ya estamos todos nos encaminamos hacia la zona de la salida.

A las nueve en punto comienza la prueba, esta vez me he situado algo relegado de los puestos cabeceros y aun así la salida es como siempre “vertiginosa”, y mas teniendo en cuenta que en esta ocasión es en clara bajada por la calle Serrano. En los primeros metros tomo el lateral derecho de la calle apartándome hacia un lado y dejando paso a los corredores que inician la prueba con mas ímpetu que el que yo tengo en la mañana de hoy. Así me pide paso Roberto, un amigo con el que hay veces que coincido en algunas carreras y que mucho mas joven que yo se impone un ritmo de salida mas vivo, nos saludamos brevemente y se pierde entre la maraña de corredores que me preceden.

Al paso por el primer kilómetro la cosa ya se tranquiliza un poco, y así yo también empiezo a ajustar mi ritmo de carrera hasta que consigo llegar hasta un pequeño grupito donde en el centro muy bien escoltada viaja Ana Burgos, nuestra representante olímpica en Pekín en la prueba de triatlón.

Antes de llegar a la Plaza de la Independencia (Puerta de Alcalá para entendernos), giramos noventa grados a la derecha buscando los Paseos de Recoletos y de la Castellana. En este punto abandono el grupito de Ana e intento progresar hasta otro pequeño grupo donde compite la clasificada como tercera chica según marca el cartel de la bicicleta que la acompaña, al llegar hasta ella compruebo que se trata de otra gran atleta como es Isabel Checa. Durante un rato me mantengo en ese grupo, hasta el momento en el que un par de atletas saltan de él y decido unirme a ellos. Así conseguimos enlazar con el siguiente cuarteto que nos precede y del que va tirando mi anterior citado amiguete Roberto.

Estamos iniciando la interminable subida por el Paseo de la Castellana y mis sensaciones son de ir como se suele decir con el “gancho puesto", no voy cómodo en este grupo, llevan un ritmo que me parece alto y me mantengo en todo momento a la cola y procurando no perder el contacto. Constantemente tiran de él Roberto y otro corredor del Clínicas Menorca, en otra situación procuraría yo también entrar a los relevos pero no tengo yo hoy mi día y voy sufriendo, así que bastante tengo con aguantar el ritmo que marcan. De vez en cuando mi estómago me manda algún “retortijón” para recordarme que hoy “el horno no está para bollos”.

Hacia la mitad de la subida por la Castellana, de uno de sus laterales ha surgido Jose Félix, mas conocido como “El Somalí”, un gran atleta y ganador de bastantes pruebas populares, quien nos acompaña algunos metros y nos da ánimos para seguir adelante.

Poco a poco el grupito se va desmembrando y de los seis u ocho que comenzamos allá por las cercanías de los dominios de la Diosa Cibeles, ahora quedamos cuatro.

Antes de llegar a la plaza de Cuzco, adelantamos a la segunda chica, una Keniata que está empezando a acusar el esfuerzo de haber salido a un ritmo muy vivo, a nada que se despiste y afloje podría perder ese segundo puesto a favor de Isabel Checa que algo mas retrasada nos sigue a buen paso.

Volvemos a girar otros noventa grados en la Plaza de Cuzco para enfilar la calle Alberto Alcocer que nos da un pequeño respiro, aunque enseguida el perfil se vuelve a tornar desfavorable hasta coronar el paso por la Plaza de la República Dominicana. En este punto ya hay un corredor que aumentando el ritmo se nos ha escapado del cuarteto, a ese cambio intenta responder Roberto, pero no termina de llegar hasta el escapado, por lo que se abre una brecha que a la postre resultaría insalvable. Por mi parte no tengo fuerzas para dar una respuesta y me tengo que conformar con mantener el ritmo que traigo, que no es poco, conmigo se queda el chaval del Clínicas Menorca.

En el tramo de subida comprendido entre las Plazas de las Repúblicas de Ecuador y el Salvador, ya Roberto se nos ha escapado definitivamente y noto que tampoco voy a ser capaz de mantener el ritmo que progresivamente va aumentando el corredor del C.Menorca. Categóricamente puedo afirmar que hoy “no ando un carajo”, y así se me escapa también este último y me quedo mas solo que la una, al menos intento que no se me marche demasiado.

Iniciamos ya el tramo final por la calle Serrano y en bajada. Tomo como puedo un poco de aire e intento incrementar el ritmo para volver a tomar contacto con el corredor del Menorca, cosa que no consigo, pero al menos tampoco logran llegar hasta mí los que me persiguen, que no son pocos.

Últimos metros de la prueba, giramos nuevamente otros noventa grados para abandonar la calle Serrano y encauzar ya la recta de meta. Ahora ya, cabreado conmigo mismo, es cuando quemo mi último cartucho, me deben separar unos seis u ocho metros del corredor que me precede e intento a la desesperada darle alcance en el sprint final, así me lanzo definitivamente a su caza y poco a poco veo que le voy recortando algún metro, esto unido a que al público estos esprines agónicos son lo que les gusta y rompen en aplausos, me da las fuerzas que durante toda la carrera me han faltado para poder llegar hasta él y rebasarle justo debajo del arco de meta....... Estoy tocado y hundido.

Al final el crono no ha sido tan malo como las sensaciones me hacían pensar, por lo que tengo que estar contento con la marca, no así con las sensaciones que fueron pésimas durante toda la prueba. Espero la llegada de algunos de mis amigos, recogemos una buena bolsa del corredor y comentando la carrera con mi cuñado abandonamos las instalaciones del CSIC, quien un año mas nos ha obsequiado con una buena organización.


Salud

miércoles, 1 de octubre de 2008

EL "NEGOCIO" PERFECTO




Solo la pretenciosidad con la que se anuncia la carrera dice mucho de ella. A priori no estaba en mis propósitos el participar en ella, ya que los planes para el fin de semana eran el de ir al pueblo a recoger leña y echarle un vistazo a mis colmenas, pero a última hora todo cambió y en vista de que mis amiguetes tenían pensado participar en “LA CARRERA PERFECTA”, decidí unirme a ellos y en el último instante subirme al carro. Así conseguí que David me inscribiese por Internet y me recogiese el dorsal.

Sin haberlo planeado me encontraba el pasado domingo, bastante antes de las ocho de la mañana, en el Parque del Retiro retirando el chip en compañía de mi cuñado Alejandro. El recogerlo se hizo mas rápido de lo previsto a tenor de los once mil participantes que tenía anunciados la organización. A eso de las ocho de la mañana ya estábamos mi cuñado y yo en compañía de otros buenos amigos con los que habíamos quedado e íbamos a compartir los diez kilómetros por el asfalto madrileño, David, Javi, Enrique y Alfonso, éste último se está picando poco a poco con esto de las carreras populares y entre todos se lo estamos metiendo en la sangre..

A esas horas de la mañana la temperatura era fresquita, no existía ni rastro de la anunciada lluvia y el viento brillaba por su ausencia, por lo que en principio teníamos un clima PERFECTO para correr.

Calentamos unos minutos, entre alguna broma y alguna pequeña anécdota que nos hizo reír un rato, como fue el recoger David del suelo una pelota que parecía abandonada y reclamársela el dueño de un perrito cercano, por lo que las bromas no se hicieron esperar al devolver la pelota al can... “Venga David, tranquilo que luego te compramos una para ti solito, je, je...etc...” Así entre bromas y chascarrillos había llegado la hora de colocarnos entre la marea humana que poblaba ya la salida. Nos deseamos suerte y cada unos nos fuimos a los cajones que marcaban nuestros tiempos aproximados. Yo no tuve el mas mínimo problema en tomar posiciones, al hacerlo en el cajón Sub-35 que estaba ubicado en la misma línea de salida. Así pude terminar mi calentamiento junto a primeros espadas como Chema Martínez y Martín Fiz, éste último bastante fotografiado junto a Abel Antón que también formaba parte de la primera línea en la “parrilla de salida”. Me situé justo al lado de ellos a escasos minutos del inicio de la carrera, por lo que pude intercambiar una pequeña charla con Martin Fiz quien me preguntó si conocía el recorrido, indicándole “someramente” cual era el perfil de los kilómetros que nos esperaban por delante. Chema, no hacía sino saludar constantemente a todas aquellas personas que de una manera u otra reclamaban su atención, pero vamos a lo que vamos que nos estamos despistando:

La salida que estaba anunciada para las nueve de la mañana no se produciría hasta pasados unos cuantos minutos de esa hora “prevista” ya que había gente que todavía no había conseguido retirar su chip ¿Perfecta?. Cuando por fin llegó el momento, un Vicente Capitán situado a la izquierda de la salida y micrófono en mano, acercaba éste a la pistola cuya detonación anunciaba el comienzo de la prueba. Ya en los primeros metros Chema Martínez y un grupo de unos cinco o seis atletas se ponen en cabeza de la prueba imponiendo un ritmo que mas parece un esprint final que la salida de una competición. Detrás de ellos se va formando todo un ramillete de corredores y por mi parte salgo a ritmo lo suficientemente vivo como para no estorbar a los que comienzan a toda mecha por detrás de mi, pero no tan asfixiante como para que me pueda pasar posteriormente factura.

Antes de salir del Retiro rebaso a Abel Antón, muy aplaudido por el numeroso público que flanquea nuestro paso, para pocos metros después abandonar el Parque y girar a la izquierda enfilando hacia la Puerta de Alcalá. La música en este punto resuena en nuestros oídos con la canción que como no podía ser de otra manera alude a este magnífico monumento.. míralaa, míralaa, mírala.. míralaaaa........

Seguimos bajando hacia Cibeles y me pasan corredores por todos lados, o yo voy algo lento o la gente está hoy “despendolada”, sea como fuere, al paso por la “Diosa” la organización me castiga los oídos con algo parecido a un “himno futbolero”, la verdad es que hago “oídos sordos”, je, je...

Giramos nuevamente a la izquierda y enfilamos el Paseo del Prado donde compruebo al paso por el segundo kilómetro que mi ritmo no es ni mejor ni peor que en otras carreras, ya que mi crono marca 06:42, lo que me indica que voy a un ritmo controlado de tres minutos veinte por kilómetro, debe ser que todos los que me han pasado están muy fuertes hoy. Poco después giramos ciento ochenta grados en la plaza de Neptuno, ahora sí acompañados por un auténtico himno futbolístico, esto si que anima de verdad, je, je... Con un chute de moral “colchonera” continúo la carrera, eso sí, con un pequeño susto al tener que esquivar a un grupo de japoneses, o chinos, o la madre que los parió a todos, ya que en un paso de cebra se ponen a cruzar cuando ha pasado el grupo de corredores que me precede, sin darse cuenta que voy yo justo detrás de ellos. El caso es que me obligan casi a parar por lo que abro los brazos como pidiendo explicaciones y ellos con cara de chinos y muy sonrientes comienzan a aplaudirme.....me da la risa....

Llegamos de nuevo a Cibeles y nos encaminamos con dirección a la Puerta del Sol, es un tramo de continua subida donde ahora me toca a mí adelantar. Así paso al grupito que llevaba delante y a algún que otro corredor que marcha en solitario. El paso por Sol lo hago entre los pocos aplausos que algunas personas nos dedican y el estruendo musical que nos regala un grupo “cañero” que se afana por hacernos mas amena la carrera. Es un poco chocante y extraño, la disparidad de personas que en este instante nos encontramos en el corazón de España, por un lado personas haciendo sus compras, otros haciendo turismo, otros trabajando, algunos simplemente paseando, unos pocos mas animando en la carrera y en medio de toda esta torre de Babel miles de infatigables corredores en calzoncillos pateando los adoquines de este histórico emplazamiento.

En los continuos toboganes que nos regala este recorrido, en un marco incomparable como es la almendra central de Madrid, ahora toca bajar por la calle Arenal, hasta el Palacio Real en Opera, donde se encuentra el kilómetro cuatro de la prueba, hay que reconocer que desde la Salida en Retiro el trazado de la prueba es para alegrarse la vista. Al llegar a la calle Bailén, giramos a la izquierda para seguir recreándonos la visión con el paso por el Palacio Real y la Catedral de la Almudena quienes parecen ser unos observadores mas de la carrera en el día de hoy.

A partir de aquí se acabaron las tonterías, llegó la hora de empezar a correr. Comenzamos la subida por la calle Mayor, donde adelanto a algún corredor más. A la altura de la Plaza Mayor, rebasamos el kilómetro cinco y el recorrido vuelve nuevamente a suavizarse. Así pasamos otra vez por la Puerta del Sol, donde la música sigue sonando estridentemente y donde por desgracia veo parado a Javi, uno de mis amigos que se ha tenido que retirar al sufrir un esguince tras meter el pie en un bache del asfalto. Recibo sus ánimos y continúo corriendo, ahora por la Carrera de San Jerónimo en suave bajada. Increíblemente en este punto vuelvo a ver al grupo de Japoneses que casi me llevo poco antes por delante, creo que me han reconocido y vuelven a aplaudirme con mucha efusividad, al final me van a caer hasta bien, je, je....

Nuevo giro a derechas esta vez y nuevo paso por el Paseo del Prado, ahora con dirección a Atocha y en una bajada progresiva, donde recibo ánimos de un autentico campeón como es Ramiro Matamoros. Llevo por delante a un grupo de tres corredores a los que voy a intentar llegar, me cuesta unos cientos de metros pero al final antes de girar en Atocha lo consigo, así como también rebaso a un corredor del “Clínicas Menorca” que marcha a pocos metros.

En Atocha hacemos un giro un tanto extraño por el Paseo del Prado que me permite ver los escasos diez metros que llevo de ventaja sobre mis inmediatos perseguidores. Hemos llegado al kilómetro siete, y ahora viene el plato fuerte de la prueba, por delante me espera la Cuesta de Moyano, la que me deja apenas sin fuelle en el momento que consigo coronarla, realmente no logro volver a coger ritmo una vez ya en la calle Alfonso XII. Vamos corriendo paralelos al Parque del Retiro, del que nos separa únicamente una valla a la que estamos rodeando por su perímetro exterior. Paso por el octavo kilómetro y un animador ya entradito en años, que está aplaudiendo con mucha euforia, me indica que voy en el puesto número 12, está bien saberlo, aunque no creo que pueda mantenerlo por mucho tiempo porque sigo sin haber vuelto a coger ritmo de carrera y creo que me van a echar el guante mis perseguidores.

Nuevo paso por la Puerta de Alcalá y comienzan a caer unas finas gotas de lluvia, la música sigue sonando sin parar de repetir la conocida estrofa que menciona su nombre. Lejos de la impresión que tenía, los “galgos” que me siguen no llegan a alcanzarme, y noto que vuelvo a estar de nuevo “operativo”, así pues al paso por el cartel que marca el último kilómetro hago un intento por cambiar el ritmo, a ver como responden las piernas. Entro ya en el Retiro y ahora el perfil es en constante bajada por lo que mantener el ritmo mas vivo que me he marcado resulta un poco mas fácil, ya veo la meta y entre los aplausos de la gente me apreto el sprint final para parar el crono en unos treinta y cuatro minutos y muchos segundos... Bueno no está mal, estoy muy contento porque por ahora la fascitis plantar que arrastro al menos me deja seguir corriendo.

Veo a Chema que está siendo entrevistado junto con Martin Fiz, entrego mi chip y espero la llegada de mis amiguetes que no tardarán en llegar. Empieza a llover con mas fuerza, por lo que me despido de mis amigos y junto con mi cuñado volvemos “corriendo” al coche que lo hemos dejado a una distancia de un kilómetro aproximadamente.

Al final no he conseguido saber el lugar en el que entré en meta, (el doce si el señor no se equivocó al contar), y es que como parte del Negocio que gira alrededor de esta carrera, si quieres saber tu clasificación tienes que comprar un periódico deportivo (1 €), si quieres conseguir una foto de la participación en la carrera tienes que enviar un SMS (1,20 €), todo ello sumado a los 10 €uretes que ya de por sí cuesta la inscripción.

Carrera bonita por el recorrido y correcta en cuanto a su organización, pero de PERFECTA, nada de nada.. Eso sí, como Negocio sí que lo es.

Salud.

lunes, 22 de septiembre de 2008

XII TROFEO EDWARDS




Bueno, pues la verdad es que ya iba tocando el desempolvar las “zapatillas” de competición tras unas largas (y merecidas, creo) vacaciones, en las que he podido patear por Vera (Almería), Daimús (Valencia), Sacecorbo (Guadalajara) y finalmente Corralejo (Fuerteventura). Han sido unas vacaciones realmente extraordinarias y si no fuese porque una jodida “fascitis plantar” ha querido hacerme compañía durante todas ellas, podría decir que el balance ha sido totalmente positivo. He disfrutado de mi mujer y de mis hijos, de la naturaleza, del campo, así como de las maravillosas playas estilo caribeñas de Fuerteventura.

Ahora de vuelta a la rutina tocaba ir tomando contacto nuevamente con el ambiente de las competiciones, que en esta época del año florecen por todas partes de nuestra geografía, y qué mejor modo de hacerlo que al lado de casa y en una de las mejores carreras populares de Madrid, tanto por la ilusión que pone la organización en ella como por el entorno del Parque Paraíso por donde discurre.

El estado físico, lejos de su mejor forma, no es tan malo como para no poder afrontarla con ciertas garantías, no obstante, durante el período vacacional he seguido moviendo músculos y tendones alternando salidas en bicicleta por las inmediaciones del Parque Natural del Alto Tajo, con muy suaves entrenamientos de carrera a pie por el resto de parajes por donde he podido completar el periodo estival.

No me enrollo más y directamente os cuento como fue el día de ayer domingo 21/09/08: A la carrera estamos apuntados, a parte del que suscribe, mis cuñados Alejandro y Pablo, así como mis amiguetes los dos Javis, Enrique y Bienvenido (una reciente incorporación gaditana al grupito que generalmente correteamos los sábados por Velilla de San Antonio en Madrid). Hemos quedado a las 9:45 en la zona de entrega de chips, y allí me presento junto mi mujer y mis dos hijos poco antes de la hora fijada donde ya encontramos a algunos de mis amigos. La mañana es perfecta para correr, nada de viento, nada de frío ni de calor, así que todo augura un tiempo perfecto. Cuando ya hemos recogido los chips nos dedicamos a calentar un poco correteando suavemente por las inmediaciones de los arcos de salida y meta, donde en esos momentos se celebran las carreras infantiles. Por allí puedo saludar a amigos como Manuel Capitán, quien me comenta que anda algo jodido con problemas de infección en la boca que le han surgido a raiz de una endodoncia mal practicada, saludo a amigos a los que hacía mucho tiempo que no veía y sin mas tiempo la organización nos indica que debemos irnos situando ya en la salida. Así lo hacemos cuando repentinamente empieza a caer un buen chaparrón de agua, como quiera que todavía faltan unos cinco minutos para las 10:30 que es la hora fijada para la salida, buscamos cobijo bajo los grandes árboles que flanquean el arco de salida. Le indico a mi mujer que se acerque al coche, donde todavía y como restos del verano queda alojada una sombrilla de la playa, que perfectamente les puede servir para guarecerse del chaparrón tanto a ella y a mis hijos, como también a mi hermana y sobrinos que se encuentran junto a ellos.

Son las 10:30 y ya estamos todos situados en la línea de salida, y es en este momento cuando la lluvia arrecia con mas fuerza, por lo que la espera de apenas dos o tres minutos de retraso, causados por el desplome del hinchable de meta, se nos hacen eternos. Por fin suena el pistoletazo de salida y nos ponemos todos a correr ya totalmente empapados y tomando muuuuuchas precauciones por el estado del piso, repleto de charcos y muy, muy resbaladizo. El recorrido se trata de dar tres vueltas a un circuito de 3 km. 300 mts. aproximadamente por vuelta, siendo la primera de ellas la mas larga de todas. Al principio voy muy tranquilo y me asombra verme en el grupo de los veinte o treinta primeros, yo creía que estaba en peor estado de forma, o es que toda la gente todavía no está fina. De repente nos topamos literalmente con el coche-reloj que abre la carrera, está totalmente parado en medio de la calzada por lo que nos toca esquivarle por todos lados, con el consiguiente peligro, después de algunas pequeñas recriminaciones a la despistada conductora, nos hacemos a un lado para dejarle paso y así volver nuevamente a abrir la competición.

Los primeros dos o tres kilómetros los hago corriendo al lado de todo un referente en el atletismo veterano, el gran Sergio Fernández Infestas, que a tenor de lo que comenta se debe estar tomando la prueba con mucha calma. Poco después progreso hacia adelante y voy poco a poco adelantando a corredores, debo ir sobre el puesto noveno o décimo. El recorrido va alternando suaves subidas y bajadas con rectas en llano, por lo que a mí personalmente no me permite llevar un ritmo constante. Por delante y en cabeza de la prueba se ha formado un trío compacto en el que cabe destacar a otra figura del atletismo popular como es Jose A. Valledor.

Comienza la segunda vuelta y me alegra ver por delante de mí a Julito un gran corredor popular con deficiencia visual y al que tuve la suerte de hacerle de liebre-lazarillo en alguna ocasión, va bien acompañado por un compañero de su club, así que simplemente le saludo, corro con él algunos cientos de metros y sigo progresando hacia delante, ya me encuentro en el séptimo lugar, yendo por delante de mí, el trío de cabeza y otro grupito de tres corredores de los que me separan apenas unos treinta metros, decido unirme a ellos por lo que incremento ya todo lo que puedo mi ritmo y compruebo que poco a poco les voy recortando distancia. La lluvia aunque bien es cierto que con menos virulencia que en los primeros instantes de la prueba, sigue cayendo sobre nuestras cabezas por lo que el sonido que nos acompaña constantemente no es otro que el “chop, chop” de nuestras zapatillas al impactar con el asfalto, unido a la respiración agitada y el ánimo del público. Veo a mi familia apostada bajo una gran sombrilla playera y aplaudiendo como jabatos, eso sí que da calor en un día tan desapacible. Justo al paso por su lado doy alcance al trío que me precede y lejos de la idea inicial que era continuar con ellos les adelanto y continúo con el ritmo que traía intentando incluso aumentarlo para evitar que alguno se “enganche”. Luego pienso que ha sido una imprudencia por mi parte, pero no me he podido resistir a la euforia de pasar al lado de mi familia y verme ya con ellos y luchando por la cuarta plaza.

Al inicio de la tercera y última vuelta ya no sé si voy a poder aguantar el ritmo que me he marcado, debo ir a unos 3:25 el kilómetro aproximadamente, no quiero mirar para atrás pero estoy escuchando muy cerca el chapotear de unas pisadas que me persiguen desde que rebasé al trío perseguidor del grupo de cabeza. Intento mantener la cuarta posición y el ir adelantando a doblados me permite ir tomando referencias visuales y marcándome pequeños objetivos a superar. Ya sobre el kilómetro ocho me encuentro inmerso en la cola de la carrera por lo que los contínuos chapoteos que escucho detrás mía ya no logro identificar si son de mis perseguidores o de los corredores doblados, hasta que después del paso por el kilómetro nueve y en el giro de la última curva puedo comprobar como un atleta del club Edward, organizador de la prueba, me pisa literalmente los talones. Buff.. creo que me va a coger, así que toca cambiar el ritmo e intentar hacer un esfuerzo extra en el sprint final, así lo hago y compruebo como no hay respuesta por parte de mi oponente, así que afronto los últimos metros con la seguridad de llegar al arco de meta en la cuarta posición, como así sería parando el crono en un discreto 34:42.

Al final mi puesto fue 4º en la clasificación general y 2º en Veteranos-A, increíble para ser la primera carrera de la temporada, y mas increíble aún teniendo en cuenta que arrastro bastantes molestias en el pie derecho desde hace ya varios meses. Todavía no me lo creo...

Luego vendrían los besos y felicitaciones de la familia, cambiarme rápidamente en el coche para no coger un resfriado y esperar la llegada de mis cuñados y amigos, de los que en cada giro en la carrera he ido recibiendo sus ánimos constantes. Tuve la ocasión de conocer a la extraordinaria familia de Carlos, un amiguete al que veo muchos días entrenándose por el Parque donde tuvo lugar la prueba y un gran corredor también.

Posteriormente recogimos el trofeo y nos fuimos para casa a ducharnos e irnos todos juntos a comer y disfrutar en un parque de la maravillosa tarde que se luego se quedó.

La próxima carrera no sé cual será, de momento me toca ir al pueblo a recoger la leña y a atender a mis colmenas de abejas, otra de mis pasiones y de la que ya os hablaré algún día....

Salud.

domingo, 21 de septiembre de 2008

16/08/08 Carrera de Luzaga, una verdadera POPULAR.




Cuando hablamos de la carrera Popular de Luzaga, estamos hablando de una auténtica carrera con el encanto de las competiciones populares. Últimamente recibimos infinidad de información relacionada con carreras denominadas populares y de las que en realidad poco honor hacen a este nombre. Cada vez mas comprobamos como las carreras se están convirtiendo en auténticos negocios para algunos, sorprediéndonos con inscripciones hasta de 20€ por correr una distancia de apenas 10 kilómetros. La ética del que suscribe no le permite entrar en ese juego, por lo que literalmente huyo de carreras que pretenden cobrar cifras tan abusivas que matemáticamente suponen el pago de 2 € por cada kilómetro recorrido, vamos que con ese "precio" y echando fríamente la cuenta, nos sale un total de 200€ a los 100 km. que ni los Fórmula Uno oiga...

Con Luzaga no pasa ésto, en Luzaga se siguen preocupando de que su carrera conserve el auténtico sabor a pueblo, a corredores anónimos y verdaderamente populares, a ilusionados chavales corriendo por las calles defendiendo el honor de su pequeño pueblo, y en el que a los forasteros nos reciben con los brazos abiertos, dándonos todo tipo de facilidades y atenciones.
Basta decir que la inscripción es TOTALMENTE GRATUITA, y aún así se permiten el esfuerzo de obserquiarnos a todos con una bonita camiseta técnica y una bolsa con muchos detalles. Todo ésto ya dice mucho de su impecable organización, pero hay mas, si a todo esto le sumamos que el trazado de la carrera discurre en parte por la rivera del río Tajuña, hace que merezca la pena aún mas el conocer esta bonita carrera.

En cuanto a lo estrictamente deportivo la carrera tiene de todo, subidas, bajadas, llanos, curvas, asfalto, hierba, tierra, vamos que lo tiene casi todo, y digo casi porque lo único que afortunamente le falta es la avaricia y el egoísmo de grandes pruebas que no miran mas allá del beneficio en sus arcas ya de por sí bien repletas.

En lo que se refiere al discurrir de la prueba he de deciros que personalmente me encontré muy agusto, nada mas darse la salida y en apenas un kilómetro, el ganador Juan Cruz enseguida nos dejó a todos clavados, viajamos un grupito tras de él de unos cinco o seis atletas, poco a poco se fueron descolgando corredores y llegó un momento en el que me quedé solo y en segunda posición. Al primero le veía cada vez mas lejos, por lo que mi carrera a partir del cuarto kilómetro mas o menos, consistió en mantener esa segunda posición que ya no abandonaría hasta la meta. Quedé un año mas muy contento con esta carrera, al igual que mis hijos, sobrinos y toda mi familia, no me queda mas que decir que: Gracias Luzaga, gracias organización y gracias a todos los corredores que la haceis posible. Ojalá se conserve siempre con este verdadero espíritu de prueba popular.

Seguro que el año que viene nos vemos nuevamante, así lo espero.


Ah!, se me olvidaba, aún sin cobrar ni un duro por las inscripciones todavía se permiten el lujo de dar premios en metálico, 120 € al primero y aquí el que os lo cuenta se llevó 60€ que me vinieron muy bien para invitar a la familia a unas cañas.... eso es ORGANIZACIÓN.

Salud.

miércoles, 30 de julio de 2008

Nuestros Olímpicos


Ya falta poco para que comiencen las Olimpiadas de Pekín y ya sabemos la lista hecha pública por El Comité Técnico de la RFEA. En algunas disciplinas y ante la abrumadora superioridad de las escuadras Africanas la verdad es que las posibilidades de alguna medalla son escasas, aunque bien es cierto que hay pruebas en las que tenemos grandes posibilidades de triunfo. Yo personalmente estoy especialmente emocionado de poder ver a través de la televisión y en nada menos que unos Juegos Olímpicos a grandes Atletas con los que he tenido la gran suerte de poder compartir carreras, bien es cierto que viéndoles únicamente en los minutos precedentes a la competición, en el calentamiento y en la línea de salida, ya que a partir del pistoletazo de salida y en los primeros cien metros siempre ha quedado bien claro quien es el atleta de élite y quien el corredor popular, osea yo.


En lo que se refiere a los hombres, en todos los casos únicamente les he visto el pelo (a los que lo tienen) en la línea de salida, estando a pocos centímetros de ellos que es ya todo un lujazo. Por el contrario en el caso de las chicas he tenido la gran suerte de poder hacer carreras completas dentro del grupo en el que corría alguna de ellas, como es el caso de Marta Domínguez, Dolores Checa, Yessenia y Ana Burgos e incluso en el pasado Medio Maratón de Alcalá de Henares compartí todo el recorrido haciéndole de liebre a Alessandra Aguilar, aquí pongo una fotito que da fe de ello y también una relación donde he puesto las pruebas en las que van a tomar parte, sus nombres y la carreras en las que tuve la suerte de coincidir con ellos.

HOMBRES.

MARATON Chema Martinez (San Silvestre 05,06,07, MAPOMA, 08)
10.000 m Juan Carlos de la Ossa (San Silvestre 05, 07)
5.000 m Jesús España (San Silvestre 05,06,07)
5.000 m Alberto García (San Silvestre 05,07)
1.500 m Arturo Casado (San Silvestre 05,06,07)
1.500 m Juan Carlos Higuero(San Silvestre 06, Canillejas 06)
1.500 m Reyes Estévez (San Silvestre 05)

MUJERES

MARATON Alessandra Aguilar (San Silvestre 07, Media Maratón Alcalá 07)
MARATON Yesenia Centeno (San Silvestre 05)
5.000 m Dolores Checa Porcel (Canillejas 07)
3.000 Obst. Marta Domínguez (San Silvestre 05,06,07)
Triatlón Ana Burgos (Trofeo Akiles 05,06, Carrera Primavera 05, Canillejas 07)


ATLETAS DE OTRAS NACIONALIDADES:

Haile Gebrselassie (Media Maratón Almería 05) , Craig Mottram (San Silvestre 05), Paula Radcliffe (San Silvestre 05)


Lo cierto es que realmente emociona el haber compartido kilómetros con primeros espadas del atletismo mundial y cuando llegue el momento de sentarme frente al televisor en cada una de las pruebas en las que toman parte será una sensación fantástica y a buen seguro que me hará seguir con mas interés los logros de todos y cada uno de ellos y de ellas.

Desde aquí quiero desear la mayor de las suertes para todos nuestros Olímpicos y enviarles muchos ánimos para que el día de la competición afloren los frutos de tanto esfuerzo dedicado al entrenamiento, ojalá que consigan sus objetivos.

Salud para todos.

lunes, 16 de junio de 2008

10 Km. San Antonio de la Florida


10 KM. TROFEO SAN ANTONIO DE LA FLORIDA

A estas alturas de la temporada, las piernas, los pulmones, el corazón, así como todos y cada uno de los músculos del cuerpo empiezan a resentirse y pasar factura a tantos kilómetros devorados y a tanto esfuerzo acumulado, y esto se nota en el rendimiento.

Esta semana previa a la competición me han dado los resultados de un examen médico bastante completo con su electro-cardiograma y analítica correspondiente. Por lo que dicen los datos y los médicos he pasado “satisfactoriamente” mi I.T.V. particular, salvo alguna pequeña falta leve. Así me indican que tengo “un poco” elevado el colesterol (cosa que no entiendo mucho ya que apenas como grasas...., en fin...), como también que tengo muy bajos los niveles de hematrocrito en sangre (para entendernos son los glóbulos rojos que transportan el oxígeno), me marca un porcentaje del 36’8% que según dicen es muy bajo. El caso es que tan pocos hematocritos podrían explicar la sensación de cansancio que arrastro últimamente, así como el bajo rendimiento, tendré que hacer algo para elevar ese porcentaje, y como no puedo permitirme el lujo para irme a entrenar en altura, pues me han indicado comer hígado y carnes rojas, malos por otra parte para el colesterol, así que aquí estoy con el dilema de si aumentar los hematocritos, aumentando seguramente también el colesterol ya de por sí alto, o quedarme como estoy y con esta sensación de pesadez que me acompaña todo el día.

Bueno, vamos al lío... el sábado antes de este diez mil, estuve corriendo con mis amiguetes de Velilla de San Antonio durante aproximadamente hora y media, al final, y como casi siempre, hubo leña y terminamos a “calzón quitao” como dicen por ahí. Esto unido al cansancio antes citado hicieron que el domingo no pudiese ni con los pantalones.

Llegamos Alejandro (uno de mis cuñados) y yo, alrededor de las nueve de la mañana a la zona de salida, recogimos nuestros chips y el de mi otro cuñado Pablo, que aparecería poco después. La mañana, en cuanto a lo climatológico se presentaba estupenda, a diferencia de la carrera del año 2007 donde nos cayó encima un auténtico diluvio. La temperatura perfecta y sin una pizca de aire. Los diez kilómetros debemos completarlos dando dos vueltas a un circuito de 5 kilómetros, con una cuestecita que se hace respetar.

Calentamos un poco, echamos la meadita de rigor y nos situamos bajo el hinchable de la salida. Por allí podemos ver a los primeros espadas en la primera fila tomando posiciones... Puntualmente a las 10:00 a.m. da comienzo la competición al ritmo del pistoletazo que acaba de marcar el juez. Hala a correr......

La salida, como en casi todos los diezmiles, se hace a tope, no por el motivo de tener muchas ganas de hacerlo así, que la verdad es que no, sino porque de otra manera sería arrollado por todos los corredores que están detrás mía. La salida es en bajada y como voy rápido y a la zaga del grupo de cabeza, hace que el paso por el kilómetro 2 lo haga en 6 minutos y 10 segundos, lo que significa que he ido a 3:05 los dos primeros kilómetros... un suicidio. Después de estos dos primeros kilómetros, doy un bajón al ritmo que traía y me quedo en torno a los 3:20 minutos por kilómetro con un grupito de seis u ocho corredores, justo detrás de la cabeza de carrera, y con ellos tras una rápida subida al primer paso por la cuesta, completo la primera vuelta, a partir de aquí vendría mi desfallecimiento. Al inicio de la segunda vuelta ya noto que las piernas no van, vamos que no van ni de coña, hasta el kilómetro siete mas o menos voy atrancado pero sin bajar mucho el ritmo debido en parte a que el perfil es en bajada o llano. Al llegar el segundo paso por la cuesta ya voy bastante cascadillo, y así me pasan tres o cuatro atletas, después de coronar la subida enfilo el último kilómetro que me conduce a meta, ya sin pena ni gloria y sólo dejándome llevar. Al final puedo estar contento con el resultado, he quedado en el puesto 16 con un tiempo de 34:17, que según estaban las cosas en la segunda vuelta ya me doy con un canto en los dientes.

Poco después llegan mis cuñados y vuelta a casa. En esta época del año toca seguir con la “mountain-bike” continuando con apariciones esporádicas en carreras de atletismo.

¿Alguien tiene por ahí unos hematocritos de sobra?.

Salud

lunes, 2 de junio de 2008

I Combi-2 Coslada (Duatlhón por parejas)


Una vez mas he tomado parte en una de las carreras combinadas que con tan buen criterio organizan los amigos del club “ñ ultrafondo” http://www.ultrafondo.com/.


Al igual que en todas las citas anteriores, mi compañero en este duatlhón por parejas, ha sido una vez mas mi cuñado Alejandro. Ésta vez se trataba de completar un total de unos 23 kilómetros aproximadamente en cinco vueltas sobre un trazado de 4,5 kilómetros cada una, compuesto por algo mas de un kilómetro de asfalto y el resto por campo. En la primera vuelta el reglamento marca que la han de realizar los dos componentes del equipo corriendo, pasando luego en las vueltas sucesivas a ir uno en bici y el otro corriendo, realizándose las transiciones, o relevos, dentro de una zona delimitada por un par de rayas blancas pintadas en el suelo dentro del polideportivo “El Olivo”.

Normalmente en este tipo de competiciones no hay ningún planteamiento previo, por lo general llegamos y corremos, así pues, solemos decidir nuestra estrategia de carrera pocos minutos antes de darse la salida. Igualmente, por ejemplo, decidimos quien hará tal o cual relevo, quien dará la vuelta número tal y quien finalizará corriendo y quien en bici. Pero esta vez ha sido todo muy distinto, comenzando porque hasta la fecha, casi siempre habíamos sido dos, o tres parejas a lo sumo, quienes tomábamos parte en estas combinadas y en esta ocasión hemos sido nada menos que siete parejas de amigos los que nos presentamos en la línea de salida.

Todo ello hizo que se generaran todo tipo de “piques” sanos en los distintos entrenamientos pre-competición que solemos realizar por los parajes de la localidad de Velilla de San Antonio, no obstante el gran grueso de los participantes son residentes de ese pueblo. Los días previos a la cita han sido un bombardeo contínuo de e-mails contando cada uno sus entrenamientos, su estado y forma física, y todo hasta tal punto que se llegó incluso ha realizar una porra “simbólica” sobre como iban a quedar las posiciones de cada pareja al término de la carrera. Porra que al final, por distintos motivos, no ha logrado acertar nadie.

La parte negativa de todo este revuelo se la ha llevado Javi, uno de los mas ilusionados participantes y que figuraba, junto con su compañero David, en el segundo lugar de la porra en casi todas las apuestas. El caso es que, siendo papá de un recién nacido de apenas unos días ha sido baja para la carrera al tener a la criatura ingresada por un proceso vírico-febril, del que afortunadamente parece que se encuentra mejor, por ello David tuvo que buscar urgentemente y a toda prisa un compañero en la tarde del sábado para poder participar.

Bueno, al grano, el caso es que nos presentamos toda la familia (mujer y dos hijos) en Coslada el domingo a eso de las 08:30 de la mañana y allí nos reunimos con los otros 13 corredores, algunos acompañados ya de sus mujeres e hijos, y otros cuyo “acompañamiento familiar” lo haría durante el transcurso de la prueba. La mayoría nos conocemos, pero hay algunos que solo conocemos “virtualmente” por lo que hay parejas deportivas que se están conociendo en ese mismo instante como por ejemplo David con su compañero de última hora.

Recogemos los dorsales y pasamos el control de jueces, la temperatura para correr no puede ser mejor, la mañana ha amanecido con un cielo nublado pero sin llover, aunque existe alguna nube amenazante. Durante la charla previa que da la organización, nos informan que durante el marcado del recorrido en la tarde del sábado, cayó una buena tromba de agua por lo que hay un tramo especialmente embarrado que puede hacerse complicado, luego comprobaríamos que no era para tanto.

Con la atenta mirada de nuestras familias que cámara en mano nos inmortalizan desde las gradas, a las 09:30 en punto se da el bocinazo que indica el comienzo de la prueba. En la primera vuelta, que es la mas larga de todas, damos una vuelta completa al complejo deportivo “El Olivo”, por lo que nuestros “animadores” nos pueden seguir durante un tiempo desde las gradas, donde también se encuentra Carlos, uno de nuestros compañeros habituales de entrenamiento en Velilla, pero que por causa de una lesión (periostitis tibial) no ha podido tomar parte en esta Combinada, ya tendrá tiempo de desquitarse, es muy joven todavía.

Callejeamos apenas un kilómetro por las calles de Coslada y enseguida salimos al campo, primero el circuito nos conduce a través de un carril de cemento junto a unos campos de futbito que bordeamos, luego cruzamos un puente sobre la vía del tren y a partir de aquí todo campo con poco barro y alguna cuesta para terminar otra vez en las calles de Coslada y accediendo de nuevo a las pistas deportivas de “El Olivo” donde realizamos el primer relevo. Mi cuñado continúa corriendo otra vuelta mas y yo, después de ponerme el casco, le acompaño subido en la bicicleta. En esta primera vuelta debemos ir sobre la posición 10-12 mas o menos, mi cuñado lleva un ritmo bueno, aunque hay algunos galgos que por detrás nos dan alcance y nos adelantan, llegamos al final de la segunda vuelta y hacemos nuestro relevo recibiendo los gritos de ánimo de nuestras familias y amigos desde la grada, ahora me toca a mí correr y a mi cuñado “descansar” encima de la bici. Desde el comienzo de esta tercera vuelta voy adelantando a gente, me impongo un ritmo muy vivo y los adelantamientos son cómodos ya que hay espacio suficiente para pasar, a diferencia de circuitos de otras combinadas. Así terminamos la tercera vuelta sobre el puesto séptimo u octavo, creo.

Un relevo mas y ahora le vuelve a tocar correr a mi cuñado, apenas le dejo tiempo para pensar y en esta cuarta vuelta voy constantemente animándole desde mi cómoda posición encima de la bici. Alejandro va dándolo todo, se le nota el esfuerzo que está realizando y aunque nos vuelve a pasar alguna que otra pareja, estamos manteniendonos bastante dignamente. Llegamos al último relevo donde desde la grada nos marcan que vamos los décimos, hacemos el cambio con bastante soltura y comienza la quinta y última vuelta. Al inicio de la misma adelantamos a la pareja que llevamos inmediatamente delante, ya somos novenos, poco después nos situamos séptimos al haber adelantado de una tacada y en pocos metros a dos parejas a la vez. En la parte del recorrido que discurre junto a las pistas de futbito adelantamos a otra pareja mas, ya somos sextos y parece que será ya la posición definitiva, ya que el llegar hasta los siguientes que nos preceden se antoja algo difícil, a tenor de la considerable distancia que nos separa de ellos, yo casi me daba ya por satisfecho, pero espoleado por los ánimos de mi cuñado desde lo alto de la bicicleta, así como los de Nando, el hijo de otro compañero que también ha decidido acompañarnos en esta última vuelta, intento progresar un poco más, ya que apenas quedan ya dos kilómetros para terminar. Así, me exigo un poquito mas y en la zona de campo, tras completar la única subida de consideración que cuenta la prueba, conseguimos dar alcance a la pareja que marcha en quinto lugar, arrebatándoles la posición. Ya sólo nos queda llegar a meta, y así lo hacemos tras una hora y veintisiete minutos de carrera. Abrazo con mi cuñado, felicitaciones, recogemos la bolsa del corredor y nos vamos para la grada con la familia para ver llegar al resto de compañeros.

Desde la grada vamos disfrutando con las espaciadas llegadas de las distintas parejas, hasta la llegada de mi otro cuñado Pablo, y Alfonso su compañero en el día de hoy, dos deportistas con mucho mérito ya que no están acostumbrados a este tipo de competiciones y han conseguido completarla muy dignamente.

Un vez terminada la carrera nos vamos todos a tomar unas cervezas fresquitas, invitación de Enrique en su pub “Odin” de Coslada y que nos abre especialmente para nosotros, mientras los niños se lo pasan estupendamente jugando y bailando alrededor del futbolín y el billar.

Ha sido una mañana deportiva mas, donde como casi siempre hemos conseguido conjugar deporte y familia. Ahora toca descansar del atletismo, haciendo únicamente apariciones “esporádicas” en algunas carreritas pre-veraniegas, es tiempo de bicicleta.

Salud.
Alex.