
Bueno, bueno, ya vamos obteniendo los resultados de las distintas pruebas a las que me sometieron meses atrás, por citar algunas: radiografías, resonancia magnética, electromiografía, y no sé si me dejo alguna en el fondo del tintero. Estas pruebas han arrojado algo de luz sobre la extraña lesión que me tuvo en el dique seco durante casi tres meses a comienzos de este año 2009.
Lo cierto es que yo iba a la cita con mi traumatólogo con cierta sensación de optimismo, puesto que la pierna hace tiempo que dejó de molestarme, de hecho corrí el MAPOMA y no me había vuelto a resentir de ella, pero ¡¡ Ay amigo !! que equivocado estaba yo. Enseguida, y en cuanto tomé asiento en la consulta todo el optimismo que me acompañaba se vió repentinamente desparramado por el suelo de la pequeña habitación. Así el traumatólogo en seguida lo vió claro y lo primero que me preguntó es si todavía persistían las molestias en la pierna y las sensaciones de hormigueo y falta de sensibilidad en el tobillo, a lo que yo muy contento le contesté que no. Inmediatamente su respuesta fue la de "pues es raro, deberían seguir los síntomas, mejor así de todos modos, lo cierto es que tienes un osteocondroma en la parte posterior de la tibia de la pierna izquierda". Imaginaos mi cara de incomprensión, como vaca que mira al tren... ¿Mandeeeee?.. ¿Osteoconqué???.... ¿Pero yo tengo de eso???...
Y yo que creía que durante estos largos años de corredor había aprendido casi todas las terminologías posibles de mi anatomía, así aprendí que tengo isquiotibiales, si, si los tengo, y mas de uno. También tengo poplíteos, y fascias y periostios, pero nunca había oído nombrar a los Osteoconleches.... en fin, el caso es que tengo uno y bastante gordote que ha encontrado una buena morada en la parte trasera de mi tibia, ha querido formar parte de la comunidad de vecinos que forman los musculos, tendones y nervios que pasan muy cerca de esa zona. Precisamente el dichoso osteocondroma se ha instalado en el mismo rellano donde habita el paquete de nervios que baja por toda esa zona, de ahí que se me quedara la pierna dormida.
La explicación médica se fundamenta en que el "osteocondroma" al crecer está rozando ligeramente algunos de los nervios que atraviesan esa zona y lo está comprimiendo ligeramente, aunque a mí hace tiempo que dejó de darme la lata.
Sea como fuere, el traumatólogo me explicó que pudiera haber sido una inflamación puntual producida por algún pequeño golpe o sobre-esfuerzo, o también que esté poco a poco creciendo de tamaño. Me ha recomendado que si de momento no me molesta, pues que no le haga caso, que me olvide que tengo ese "bichito" en la pierna. Pero que en caso contrario, si vuelven las molestias y sensaciones raras, tendrá que valorar la opción de la cirugía.
Así que en esas estamos, tengo el semáforo en verde para seguir corriendo, siempre que no vuelvan las molestias, pero lo que me falta es la gasolina para poder arrancar. Sigo sin ganas de correr, he salido un par de días, mas por pundonor que por ganas, y las sensaciones continúan siendo iguales, mucha fatiga, cansancio y ganas de terminar cuanto antes. Este próximo lunes día ocho tendré por fin los resultados de la analítica y el médico podrá por fin, con datos en la mano, darme una explicación de lo que me pueda estar pasando.
De momento poco mas que contar, que me estoy dando a la cerveza y a perrear, vamos a ver si no me acostumbro a ello y termino por no desengancharme de esto del correr...
Mucha salud.
PIRAÑA