domingo, 17 de octubre de 2010

CSIC 2010, EL REENCUENTRO.



Por fin puedo decir que de nuevo he vuelto a sentirme corredor, y a sido hoy, en una carrera de las que venían siendo habituales en años anteriores y en las que vengo participando en compañía de mis amigos. Esta mañana, después de muchos meses he vuelto a cobijarme bajo un arco de salida en una carrera popular, he vuelto a sentir el olor a Réflex con esa toque de humanidad que se entremezcla entre miles de corredores y que termina alojándose en algún rincón de nuestro cerebro, olores que parecían ya olvidados y que de un plumazo vuelven a estar presentes pareciendo que nunca se hubiesen ido.

La mañana ha comenzado con un buen madrugón, no obstante la salida ha sido a las nueve de la mañana y a esa hora ya debíamos haber llegado al lugar de celebración, aparcado el coche y recogido el dorsal. Así el madrugón ha sido considerable teniendo en cuenta que los domingos en los últimos meses no me venía levantando antes de las diez de la mañana. Mi primer pensamiento cuando ha sonado el despertador ha sido “Ay la hostia, con lo bien que estaba yo lesionado sin tener que levantarme de la camita a estas horas...”, en fin, el ser corredor es lo que tiene, que sufrimos en las competiciones y, si me apuráis, casi hasta mas fuera de ellas. Sea como fuere, el caso es que acompañado de mi cuñado y otros tres amigos, a las nueve en punto estábamos como un clavo inmersos en la gran masa que formamos los miles de corredores que entre broma y broma esperamos la señal de salida. Ya tenía olvidadas esas sensaciones pre-competición donde los corredores hablamos con el compañero de lo primero que se nos pasa por la cabeza, unas veces con conversaciones superfluas, con una oreja puesta en las palabras del que nos habla y la otra esperando la detonación de la pistola que indique el comienzo del baile y otras, las mas, aprovechando para contar ese último chiste o chascarrillo que hace no sólo que se rían nuestros amigos, sino también otra decena de corredores que debido a lo apretado del sitio inevitablemente lo han escuchado igualmente.

Bueno, comienza la carrera y para quien no la conozca diré que se sale en una auténtica bajada por la calle Serrano que puede hacer pecar a muchos de valientes, así la gente sale casi esprintando y decido apartarme a un lateral, ya que aunque no he salido en la zona delantera parece que los que vienen detrás traen prisa. Voy a ritmo tranquilo y únicamente testeando continuamente mi espalda, a cada zancada tengo puestos los cinco sentidos en la parte baja de la espalda, esperando cualquier signo de dolor que no llega, corro con molestias eso es cierto, pero no es menos cierto que estoy corriendo y eso me llena de alegría. Durante toda la calle Serrano me dedico a ir mirando a ambos lados intentado reconocerla después de la gran cirugía que le ha sido practicada durante el último año, la verdad es que así, a vista de corredor y sin coches parece una calle en la que sus espacios han sido reconquistados para el peatón. La bajada ha terminado y ahora el perfil es llano, si acaso tiende a picar un poco hacia arriba, por mi parte sigo corriendo a ritmo tranquilo y los corredores me pasan por todos lados, madre mía, y yo que creía que me había colocado acorde con mi estado de forma, el caso es que corro contento porque me siento bien, no siento dolor en la espalda que es mi auténtica preocupación lo demás me da todo exactamente igual, mi objetivo es únicamente correr.

Después de un par de giros desembocamos en el Paseo de la Castellana, y ahora si, el perfil pica descaradamente hacia arriba. No sé el ritmo que llevo, no me importa, no llevo pulsómetro (de echo jamás lo llevé), tampoco he puesto el crono del reloj, pero noto que pese a la subida, me encuentro mas o menos bien, ya no me pasa tanta gente, de hecho soy yo ahora el que empieza a remontar puestos. Sigo con el continuo testeo de mi espalda, todo va bien, al igual que mi respiración, poco a poco voy llegando a algún grupo de corredores y recuerdo haber rebasado a un par de ellos. Toda la subida por la Castellana voy a un ritmo mas o menos continuo, sin alti-bajos, con un correr uniforme e intentando apoyar bien los pies para conseguir una buena pisada, voy concentrado en la respiración y cuando quiero darme cuenta ya hemos llegado a los albores de la calle Alberto Alcocer.

En estos momentos soy un tío feliz, vuelvo a disfrutar de la competición, aunque estoy empezando a sufrir por la falta de entrenamiento esto no importa, me da igual que ahora ya mi respiración no sea tan fluida, igual que no me importa el cansancio que empiezo a notar en las piernas, es esa sensación de sufrimiento que durante tantos meses he estado añorando, y ahora está aquí, está conmigo y eso inexplicablemente me hace sentirme radiante.

En la llegada a la plaza de la República Dominicana sigo adelantando a algún corredor, y lejos de lo que pensaba hace apenas un kilómetro me vuelvo a encontrar con fuerzas y simplemente dejo a mi cuerpo que tome él la iniciativa. El ritmo no lo marca ya mi cabeza, sino que llegado este momento y en base a que no hay ni rastro de dolor en la espalda, se abre la veda para que piernas y pulmones decidan llevarme hasta la meta al ritmo que ellos decidan, por parte de mi cabeza hoy hay fiesta. Así adelanto a otro corredor del “Clínicas Menorca” y superado el desnivel de las plazas de República del Ecuador y Salvador enfilo la calle Serrano de nuevo en pronunciada bajada en busca ya de la línea de llegada. Que gozada sentir el asfalto bajo los pies, el sudor resbalando por mi cuello y el corazón a mil por hora, como lo he echado de menos. Todavía tengo tiempo de, tras abandonar la calle Serrano, disfrutar de los pocos metros que me conducen bajo el arco de llegada que atravieso en treinta y seis minutos, esto es lo de menos. Estoy muy contento de haber completado esta prueba y espero que sea el preludio de otras muchas mas. Recojo la bolsa del corredor y espero la llegada de mis compañeros con quienes comparto detalles y anécdotas de la carrera. Ha sido una preciosa mañana en Madrid en la que por fin he podido volver a sentir las sensaciones del corredor, espero no volver a perderlas. En cuanto a la organización, a mí personalmente me ha parecido muy correcta y bastante bien coordinada.

Cruzo los dedos para poder seguir escribiendo crónicas como esta.

Salud para todos/as.
Alex.

8 comentarios:

Landes dijo...

Me alegro de leer esto. Cada persona tiene una forma de sentirse vivo, y esta es la que nosotros hemos elegido.

maratonman dijo...

Felicidades por esa carrera,por tu reencuentro,a seguir disfrutando,a volver a ser quien siempre fuiste.
Un abrazo.

yonhey dijo...

36', pues peazo tiempo en cualquier caso, pero lo importante es disfrutar. Enhorabuena y salu2

Trapatroles dijo...

Me alegro de que tengas buenas sensaciones, ahora a por otra.

Anónimo dijo...

Enhorabuena por tu reencuentro con las carreras.

Me alegro que te haya ido bien.

Un abrazo. Ángel (el cura)

La Gacela dijo...

Que bonito Alex, que importante es sentirse corredor y sobretodo sentirse sano al correr.
Pues nada tu sigue corriendo y escribiendo, que aquí estamos para leerte.

Un abrazo

José

Alex dijo...

Landes:
Es una afición que llevamos ya en la sangre e intentamos por todos los medios posibles continuar con ella, aunque las lesiones de vez en cuando nos den algún susto y nos lo pongan difícil. Suerte para tu próximo maratón que ya estás en “Capilla”.

Rafa:
Gracias por la felicitación, será difícil volver a correr como antes lo hacía, pero tampoco me preocupa mucho, el miedo que tenía era no poder volver a correr y eso afortunadamente ha quedado en una fea pesadilla. Ahora solo con trotar y volver a correr ya soy plenamente feliz. Si consigo recuperar alguna buena sensación pues ya sería la leche.

Jose Luis:
Efectivamente es un buen tiempo, estoy muy contento por ello, a ver si consigo irlos manteniendo. Enhorabuena a tí también por la mediad de Sigüenza, bastante dura según cuentan.

Trapatoles:
Ya tengo alguna otra carrerilla en mente, ja, ja.. esto es una puñetera droga. Animo y seguir corriendo tu también.

Gacela:
Espero seguir corriendo y escribiendo durante muuuuuuucho tiempo, así que si no te aburres mucho pásate por aquí de vez en cuando. (menudos entrenamientos de calidad te marcas con tu hermano.... cuando te leo alucino, eso tendrá sus frutos, estoy convencido de ello).


SALUD para tod@s

Anónimo dijo...

La bomba Alex.